En la mayoría de literatura que existe del tema se habla de la ansiedad como un problema, algo que se debe racionalizar para eliminarla. Lamentablemente eso no ayuda, ya que la ansiedad siempre estará presente en nuestras vidas.

 

Otra cosa que ocurre con frecuencia es que confundimos la ansiedad con el miedo, pánico, confusión o vergüenza. Esto porque no nos enseñan a valorar nuestras emociones o identificarlas claramente. A esto yo le llamo ser analfabeta emocional.

 

Las personas muchas veces confunden la emoción de la ansiedad por una situación de salud mental como desorden de ansiedad, ansiedad social, desorden obsesivo compulsivo, ataques de pánico y numerosas fobias. En estas condiciones hay ansiedad, distrés psicológico, situaciones traumáticas y condiciones neurológicas, pero NO son causadas por la ansiedad. Mas bien, generan ansiedad.

 

En este artículo quiero hablarte de la ansiedad como una emoción y no como una condición de salud mental. Si sospechas que tienes una condición de salud mental o ya fuiste diagnosticado es importante que te apoyes con un psicólogo y/o psiquiatra. Sin embargo, lo que aprendas hoy te servirá mucho para afrontar la emoción de la ansiedad en la vida diaria.

 

Si has confundido ansiedad con otra emoción o una condición de salud mental, no estás solo, ¡bienvenido al club! De todo lo que he leído e investigado del tema, me encanta la descripción que da Karla McLaren referente a la ansiedad y es: “La ansiedad es una emoción brillante y vigilante que mira hacia adelante y nos ayuda a prepararnos para el futuro. La ansiedad te ayuda a identificar problemas y oportunidades, así mismo te da la energía y el enfoque necesarios para enfrentar la situación. También te ayuda a completar actividades y proyectos dándote el empujón que necesitas para lograrlo en las fechas límites.”

 

La ansiedad vive en el futuro: analiza las situaciones, prioriza, evalúa recursos y apoyo para estar mejor preparados para el futuro. También examina tu pasado para ver qué recursos, ideas, memorias, errores o fracasos has tenido para que no vuelvan a ocurrir y que el futuro sea mejor para ti.

 

Todo esto te puede motivar, energizar, enfocarte o confundirte a que logres las cosas que quieres en el tiempo que hayas definido. Dado que se enfoca en el futuro, muchas veces la ansiedad puede ser abrumadora o incómoda.

 

La ansiedad es esencial para apoyarte a lograr tu plan, enfocarte en el futuro, completar tus actividades y terminar en tiempo, sin ella no podrías completar nada. La ansiedad genera bastante energía para que completes la actividad AHORA. También si tienes todo bien organizado y las cosas no funcionan la ansiedad será muy intensa y puede llegar a desestabilizarte.

 

Para evitar que esto suceda, lo tres pasos que recomiendo sigas son:

  1. En una escala del 0 al 10 (cero es no siento ansiedad y 10 es siento ansiedad extrema), califica la intensidad de tu ansiedad
  2. Define: ¿Qué situación trajo esta emoción?
  3. Decide: ¿Qué es lo que debo hacer?

 

Al entender el mensaje que la ansiedad te trae ayudará a que la intensidad disminuya y te enfoques en lo que debes hacer para avanzar, mejorar y cambiar tu situación actual. Este proceso no necesariamente es fácil, pero es simple y poderoso. Todo está en que te muevas hacia adelante para no quedarte estancado en la ansiedad y que esta sólo vaya en aumento porque no estás tomando acción.

 

Ahora sabes que la ansiedad no es un problema, ni una enfermedad. Es una emoción como cualquier otra que tiene un mensaje para nosotros que nos ayuda a movernos hacia un futuro mejor.

 

Si te interesa ir más profundo con este tema puedes suscribirte a mi comunidad haciendo clic en este enlace: SUSCRIPCIÓN y obtendrás herramientas y cursos que te ayudarán a que la ansiedad y el estrés trabajen a tu favor.

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