El significado del estrés (según la RAE) es: Tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves. En pocas palabras el estrés es la inhabilidad de tomar decisiones o manejar las situaciones difíciles. El estrés crónico es el que vivimos diariamente: cuentas por pagar, los hijos, el trabajo, el rol social, las finanzas, la vida en pareja, la familia, etc. Este es el estrés que tendemos a ignorar. Si se sale de control este es el estrés que afecta la salud (cuerpo y sistema inmunológico).

 

El mayor reto es aprender a manejarlo y afrontarlo de manera saludable.

 

Usar la comida, drogas y el alcohol como paliativos sólo proporciona alivio temporal y fomenta otros problemas de salud, por lo que es importante que sepas cómo sobrellevar adecuadamente la situación cuando experimentas estrés crónico.

 

¿Cuáles son las hábitos que necesitas para lidiar con el estrés crónico?

  1. Pensamiento positivo: ¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío? El mantener una actitud positiva tiene un impacto en la calidad de vida. Los optimistas son más competentes para lidiar con las situaciones estresantes de la vida, lo que reduce la forma en que el estrés les afecta.
  2. Administrar tu respuesta emocional: Es imposible eliminar completamente los factores estresantes en tu vida, pero lo que puedes hacer es desarrollar estrategias para reenfocar el estrés positivamente para que te ayude a avanzar y lograr tus objetivos.
  3. Gestión del tiempo: Una habilidad clave en el manejo del estrés es la gestión del tiempo, esto significa priorizar tu horario y responsabilidades. Utilizar tu tiempo sabiamente y asegurarte de que haya tiempo para el descanso y la relajación.
  4. Equilibrio trabajo-vida: Puede que no sea fácil encontrar un equilibrio entre el trabajo, el hogar y los momentos relajantes de tu vida, pero es una necesidad si quieres vivir una vida más tranquila. Esto puede ser aún más complicado para aquellos que cuidan a parientes envejeciendo, lidiando con conflictos de relaciones, o si experimentan problemas financieros. Hace que sea más difícil concentrarse en el trabajo. Si tu problema es que te centras mucho en el trabajo (o no lo suficiente), cuando se aprende a mantener un equilibrio mitigarás el estrés y sus efectos nocivos.
  5. Meditación: Hay una variedad de técnicas de meditación, lo que significa, es que es muy probable que encuentres una con la que te sientas cómodo. No sólo ayuda a calmar tu acelerada mente, también alivia el estrés. Te permite centrar tu atención en la respiración (o una imagen que te calme) y simplemente estar quieto y en paz contigo mismo.
  6. Red social: Tu red social proporciona apoyo a través de los momentos más estresantes. No es un grupo de apoyo donde compartes tus problemas con otros luchando con lo mismo, son tus amigos y familiares. Cosas simples como un chat en el teléfono, tomar café con un amigo (virtual o presencialmente) o salir con tu familia refuerza tus relaciones personales y ofrece un respiro cuando estás bajo estrés.

 

Estos hábitos se van trabajando con el tiempo y no es de la noche a la mañana que se logran. Los hábitos poco saludables muchas veces están tan arraigados en nosotros que es muy fácil seguir haciéndolos o volver a caer en ellos.

 

Sin embargo, no te presiones más de la cuenta porque eso te generará mayor estrés. Lo importante es que te centres en recuperar el control del estrés y sus repercusiones.

 

Revisa tus hábitos y has los ajustes adecuados para tener niveles saludables y positivos de estrés. Suscríbete a mi comunidad para aprender técnicas para manejar tu mentalidad y que el estrés y la ansiedad trabajen a tu favor, haz clic en este enlace: SUSCRIPCIÓN

Share this post

Deja un comentario